29/11/2007
Casi 5.000 inmigrantes murieron en la frontera entre México y EE.UU. en 13 años
Efe
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el equivalente al Defensor del Pueblo en México, denunció que 4.745 inmigrantes han perdido la vida al intentar cruzar la frontera con Estados Unidos en los últimos trece años.
En un encuentro con Organizaciones No Gubernamentales de México y EEUU celebrado en Tijuana, ciudad del noroeste mexicano y vecina de la estadounidense San Diego, el Defensor del Pueblo mexicano, José Luis Soberanes, exigió responsabilidades a las autoridades de ambos países por las muertes.
"Una forma mínima de justicia para los emigrantes caídos en la frontera, enfatizó, es, al menos, asumir la conciencia de su muerte. Los gobiernos de México y Estados Unidos deben aceptar esta responsabilidad", apuntó.
Para Soberanes, su país debe hacerlo "por no haber sido capaz de brindar mejores oportunidades de manutención y desarrollo a los mexicanos que emigran" y EEUU "porque con sus políticas de contención ha propiciado que los emigrantes corran cada vez más riesgos mortales".
"¡No más violencia! ¡Ni una muerte más en la franja fronteriza!", exclamó Soberanes en el acto, acompañado por representantes de Humane Borders (Fronteras Compasivas), la Coalición Pro Defensa del Emigrante, "American Civil Liberties Union" (Unión Americana de Libertades Civiles) y Ángeles de la Frontera.
El presidente de la CNDH alertó sobre la posibilidad de que este año el número de inmigrantes muertos supere los 500 y criticó la acción de la Patrulla Fronteriza estadounidense. "Venimos a exigir justicia para los emigrantes perseguidos por agentes fronterizos, que son acosados y tratados como delincuentes", dijo.
"Lamentamos que, cuando una persona que busca trabajo se les escapa, no reporten la fuga, sino que persigan al migrante a bordo de vehículos de todo tipo y prefieran llegar al extremo de reportar su muerte", agregó.
En su opinión, los agentes de la Patrulla Fronteriza gozan de "impunidad" para disparar contra los inmigrantes. "No sólo con alevosía y ventaja, sino que a veces los acribillan por la espalda", sostuvo.
El Defensor del Pueblo mexicano subrayó también que en lugar de barreras físicas y virtuales, debe buscarse un mejor entendimiento migratorio entre México y Estados Unidos.
"Los muros y la vigilancia extrema en la frontera sólo han fortalecido al crimen organizado y han acrecentado las posibilidades de que los migrantes vayan a parar a las manos de quienes trafican con personas o sean incapaces de sortear las temperaturas extremas que arrancan la vida a muchos de ellos", lamentó.
En Estados Unidos viven unos once millones de personas nacidas en México, de las cuales seis millones son indocumentados, y cada año intentan cruzar la frontera hacia ese país cerca de medio millón de personas con el sueño de iniciar una nueva vida.
Vía Rebelión
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La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el equivalente al Defensor del Pueblo en México, denunció que 4.745 inmigrantes han perdido la vida al intentar cruzar la frontera con Estados Unidos en los últimos trece años.
En un encuentro con Organizaciones No Gubernamentales de México y EEUU celebrado en Tijuana, ciudad del noroeste mexicano y vecina de la estadounidense San Diego, el Defensor del Pueblo mexicano, José Luis Soberanes, exigió responsabilidades a las autoridades de ambos países por las muertes.
"Una forma mínima de justicia para los emigrantes caídos en la frontera, enfatizó, es, al menos, asumir la conciencia de su muerte. Los gobiernos de México y Estados Unidos deben aceptar esta responsabilidad", apuntó.
Para Soberanes, su país debe hacerlo "por no haber sido capaz de brindar mejores oportunidades de manutención y desarrollo a los mexicanos que emigran" y EEUU "porque con sus políticas de contención ha propiciado que los emigrantes corran cada vez más riesgos mortales".
"¡No más violencia! ¡Ni una muerte más en la franja fronteriza!", exclamó Soberanes en el acto, acompañado por representantes de Humane Borders (Fronteras Compasivas), la Coalición Pro Defensa del Emigrante, "American Civil Liberties Union" (Unión Americana de Libertades Civiles) y Ángeles de la Frontera.
El presidente de la CNDH alertó sobre la posibilidad de que este año el número de inmigrantes muertos supere los 500 y criticó la acción de la Patrulla Fronteriza estadounidense. "Venimos a exigir justicia para los emigrantes perseguidos por agentes fronterizos, que son acosados y tratados como delincuentes", dijo.
"Lamentamos que, cuando una persona que busca trabajo se les escapa, no reporten la fuga, sino que persigan al migrante a bordo de vehículos de todo tipo y prefieran llegar al extremo de reportar su muerte", agregó.
En su opinión, los agentes de la Patrulla Fronteriza gozan de "impunidad" para disparar contra los inmigrantes. "No sólo con alevosía y ventaja, sino que a veces los acribillan por la espalda", sostuvo.
El Defensor del Pueblo mexicano subrayó también que en lugar de barreras físicas y virtuales, debe buscarse un mejor entendimiento migratorio entre México y Estados Unidos.
"Los muros y la vigilancia extrema en la frontera sólo han fortalecido al crimen organizado y han acrecentado las posibilidades de que los migrantes vayan a parar a las manos de quienes trafican con personas o sean incapaces de sortear las temperaturas extremas que arrancan la vida a muchos de ellos", lamentó.
En Estados Unidos viven unos once millones de personas nacidas en México, de las cuales seis millones son indocumentados, y cada año intentan cruzar la frontera hacia ese país cerca de medio millón de personas con el sueño de iniciar una nueva vida.
Vía Rebelión
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El trabajo esclavo afecta a indígenas de Mato Grosso do Sul
Silvia Adoue
Radioagencia NP
Clique aqui para ouvir(2´14´´ / 528 Kb) - En una operación realizada la semana pasada por el Grupo Móvil de Fiscalización de Trabajo Esclavo, auditores fiscales del Ministerio Público del Trabajo y la Policía Federal liberaron a cerca de 800 trabajadores indígenas flagrados en condiciones degradantes. Ellos trabajaban en una usina perteneciente a la Compañía Brasileña de Azúcar y Alcohol/Agrisul, en Brasilândia, en el estado de Mato Grosso do Sul. El procurador del Trabajo y vice-coordinador nacional del Combate al Trabajo Esclavo Jonas Ratier Moreno describe la situación del lugar donde los indígenas estaban.
“Los alojamientos estaban en peores condiciones que las de una celda del sistema penitenciario. Colchones podridos, rotos, oliendo mal, suciedad de todo tipo, cloaca a cielo abierto, baños rotos, condiciones absolutamente degradantes.”
La usina Agrisul, por ahora, tiene sus actividades suspendidas y se espera la aplicación de una multa por el Ministerio de Trabajo y Empleo. Jonas Ratier Moreno enfatiza que los dueños son reincidentes.
“La usina hace más de diez años está siendo reiteradamente visitada por la fiscalización de trabajo, siendo orientada a tomar las providencias necesarias, pero ella no le hace mucho caso a lo que el Estado brasileño le exige para ser una unidad de producción de etanol.”
El hecho de que los indios trabajen en el corte de la caña, en lugar de estar en sus tierras, se explica por el proceso histórico de aldeamiento que ocurrió en la región en las décadas del 30 y del 40 del siglo XX.
Los indígenas fueron confinados en pequeños espacios de tierra, la población creció y hoy sus tierras no son suficientes para su sustento, hecho que obliga a muchos de ellos a ir a trabajar en las plantaciones de caña. Según datos del Ministerio de Trabajo y Empleo, hoy existen 12 mil indígenas trabajando en usinas de alcohol. Vía Rebelión
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Radioagencia NP
Clique aqui para ouvir(2´14´´ / 528 Kb) - En una operación realizada la semana pasada por el Grupo Móvil de Fiscalización de Trabajo Esclavo, auditores fiscales del Ministerio Público del Trabajo y la Policía Federal liberaron a cerca de 800 trabajadores indígenas flagrados en condiciones degradantes. Ellos trabajaban en una usina perteneciente a la Compañía Brasileña de Azúcar y Alcohol/Agrisul, en Brasilândia, en el estado de Mato Grosso do Sul. El procurador del Trabajo y vice-coordinador nacional del Combate al Trabajo Esclavo Jonas Ratier Moreno describe la situación del lugar donde los indígenas estaban.
“Los alojamientos estaban en peores condiciones que las de una celda del sistema penitenciario. Colchones podridos, rotos, oliendo mal, suciedad de todo tipo, cloaca a cielo abierto, baños rotos, condiciones absolutamente degradantes.”
La usina Agrisul, por ahora, tiene sus actividades suspendidas y se espera la aplicación de una multa por el Ministerio de Trabajo y Empleo. Jonas Ratier Moreno enfatiza que los dueños son reincidentes.
“La usina hace más de diez años está siendo reiteradamente visitada por la fiscalización de trabajo, siendo orientada a tomar las providencias necesarias, pero ella no le hace mucho caso a lo que el Estado brasileño le exige para ser una unidad de producción de etanol.”
El hecho de que los indios trabajen en el corte de la caña, en lugar de estar en sus tierras, se explica por el proceso histórico de aldeamiento que ocurrió en la región en las décadas del 30 y del 40 del siglo XX.
Los indígenas fueron confinados en pequeños espacios de tierra, la población creció y hoy sus tierras no son suficientes para su sustento, hecho que obliga a muchos de ellos a ir a trabajar en las plantaciones de caña. Según datos del Ministerio de Trabajo y Empleo, hoy existen 12 mil indígenas trabajando en usinas de alcohol. Vía Rebelión
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28/11/2007
lEl director de la Agencia Española de Protección de Datos cree que la videovigilancia, que está convirtiendo España en un 'Gran Hermano'
y ha destacado la importante proliferación de aparatos de videovigilancia, tanto públicos como privados. Los ficheros referidos a los mismos han pasado de sólo 10 en 2003 y 375 en 2006 a casi 3.500 en la actualidad. "La evolución de los datos registrados parece indicar que somos los propios ciudadanos los que estamos dispuestos a convertirnos en nuestro propio 'Gran Hermano".elpais.com
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27/11/2007
Después del estreno de "El Astillero"... la prensa ha dicho:

El teatro Jovellanos se llenó de emoción en el pase del documental sobre el conflicto de los trabajadores de Naval Gijón La Nueva España
Festival de solidaridad El Comercio
Alejandro Zapico estrena la película ´El Astillero-Perdonen las molestias´ EuropaPress
Ovación cerrada en el estreno de ´El astillero´ La Voz de Asturias por EFE
«El documental no es la historia de Cándido y Morala, sino de un colectivo» LNE
La bahía Oeste, en las pantallas LNE
Mil espectadores ovacionan el estreno de "El Astillero" en el Festival de Cine de Gijón.
Gijón 26 de noviembre 2007. PIRAVAN.
Más de mil personas, puestas en pie, ovacionaron ayer durante más de cinco minutos, la película documental "El Astillero" de Alejandro Zapico tras su estreno en el Teatro Jovellanos durante el 45º Festival de Cine de Gijón
Al estreno de "El Astillero", de PIRAVAN Producciones, han asistido su director Alejandro Zapico, el productor y Premio Pulitzer de periodismo Javier Bauluz, el director de "La Torre de Suso", Tom Fernández, la reconocida guionista Lola Salvador y Julio Rodríguez, Premio Vargas Llosa de Novela y coguionista del largometraje editado por Sr Paraguas y que ha contado con la colaboración de Fernando León, director de "Los lunes al sol".
Sentados en la primera fila y recibidos con aplausos y gritos de apoyo se encontraban, con su familias, los líderes sindicales de la Corriente Sindical de Izquierdas (CSI), Cándido González Carnero y Juan Manuel Martínez Morala, dos de los protagonistas de la película documental. Ambos fueron condenados a tres años de carcel acusados de romper 5.000 euros de mobiliario urbano durante una movilización laboral de los astilleros Naval Gijón y actualmente están en tercer grado penitenciario tras pasar veinte dias en prisión y muchas manifestaciones sociales por su libertad.
Durante la proyección, a muchos de los trabajadores de astilleros, presentes con sus familias, los ojos se les llenaron de lágrimas de emoción al ver reflejada su lucha en las imágenes proyectadas en la gran pantalla. Al finalizar la película los espectadores, puestos en pie, dieron una ovación de mas de cinco minutos y apoyaron con gritos la aparición de una pancartas con el lema "Cándido y Morala libertad".
A la salida, uno de los espectadores comentaba que "El Astillero" refleja "la realidad que supera a la ficción de "Los lunes al sol" de Fernando León", algunas de cuyas mejores escenas se utilizan en el "El Astillero" y cuyos protagonistas, Javier Bardem y sus compañeros, fueron inspirados en los sindicalistas asturianos, Cándido y Morala.
"El Astillero -Perdonen las molestias" es un trabajo que el realizador y periodista Alejandro Zapico comenzó en el año 2000 y que recorre la vida del astillero asturiano Naval Gijón desde la despedida de doscientos eventuales que tuvo lugar en aquel año, hasta el ingreso y salida en prisión de los líderes sindicales Cándido y Morala en 2007. Durante estos siete años, Alejandro Zapico ha recogido las intensas asambleas sindicales en las que se decidía el futuro laboral de los compañeros, las movilizaciones y enfrentamientos con la policía, el trabajo en el astillero. Pero sobre todo, el director ha dado la palabra a unos trabajadores que llevan conviviendo con la sombra de la reconversión industrial desde hace décadas, lo que en su caso se traduce en despidos y prejubilaciones.
La película documental acaba con el ingreso en prisión y posterior salida de los líderes sindicales y trabajadores del astillero Cándido González Carnero y Juan Manuel Martínez Morala, en los que el apoyo de la ciudadanía se tradujo en numerosas manifestaciones cargadas de emoción e indignación. Alejandro Zapico siempre estuvo presente y gracias a ello, consigue que los espectadores entendan que en estos años de lucha laboral los trabajadores combatían por algo más que un empleo: otra concepción del trabajo en la que los trabajadores tienen algo que decir porque gran parte de su vida ha transcurrido entre los muros de ese astillero.
"El Astillero" ha sido seleccionada para representar al Festival de Cine de Gijón en diversas citas cinematográficas.
Patricia Simón
Directora de Comunicación
PIRAVAN Producciones
Tlfno. 607627210
piravan@gmail.com
"Ésta es la historia de los trabajadores de un pequeño astillero del norte de España que durante años se han visto obligados a salir a la calle para defender sus puestos de trabajo. Se trata de un capítulo más, tal vez uno de los últimos, de la lucha contra el desmantelamiento industrial de una región, en continua reconversión.
El astillero es una historia de sindicalismo, de reivindicaciones, de solidaridad, pero, sobre todo, es la historia de unos hombres que no se han quedado solos en su lucha por la supervivencia y la justicia."
Julio Rodríguez
Premio Vargas Llosa de Novela
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Más de mil personas, puestas en pie, ovacionaron ayer durante más de cinco minutos, la película documental "El Astillero" de Alejandro Zapico tras su estreno en el Teatro Jovellanos durante el 45º Festival de Cine de Gijón
Al estreno de "El Astillero", de PIRAVAN Producciones, han asistido su director Alejandro Zapico, el productor y Premio Pulitzer de periodismo Javier Bauluz, el director de "La Torre de Suso", Tom Fernández, la reconocida guionista Lola Salvador y Julio Rodríguez, Premio Vargas Llosa de Novela y coguionista del largometraje editado por Sr Paraguas y que ha contado con la colaboración de Fernando León, director de "Los lunes al sol".
Sentados en la primera fila y recibidos con aplausos y gritos de apoyo se encontraban, con su familias, los líderes sindicales de la Corriente Sindical de Izquierdas (CSI), Cándido González Carnero y Juan Manuel Martínez Morala, dos de los protagonistas de la película documental. Ambos fueron condenados a tres años de carcel acusados de romper 5.000 euros de mobiliario urbano durante una movilización laboral de los astilleros Naval Gijón y actualmente están en tercer grado penitenciario tras pasar veinte dias en prisión y muchas manifestaciones sociales por su libertad.
Durante la proyección, a muchos de los trabajadores de astilleros, presentes con sus familias, los ojos se les llenaron de lágrimas de emoción al ver reflejada su lucha en las imágenes proyectadas en la gran pantalla. Al finalizar la película los espectadores, puestos en pie, dieron una ovación de mas de cinco minutos y apoyaron con gritos la aparición de una pancartas con el lema "Cándido y Morala libertad".
A la salida, uno de los espectadores comentaba que "El Astillero" refleja "la realidad que supera a la ficción de "Los lunes al sol" de Fernando León", algunas de cuyas mejores escenas se utilizan en el "El Astillero" y cuyos protagonistas, Javier Bardem y sus compañeros, fueron inspirados en los sindicalistas asturianos, Cándido y Morala.
"El Astillero -Perdonen las molestias" es un trabajo que el realizador y periodista Alejandro Zapico comenzó en el año 2000 y que recorre la vida del astillero asturiano Naval Gijón desde la despedida de doscientos eventuales que tuvo lugar en aquel año, hasta el ingreso y salida en prisión de los líderes sindicales Cándido y Morala en 2007. Durante estos siete años, Alejandro Zapico ha recogido las intensas asambleas sindicales en las que se decidía el futuro laboral de los compañeros, las movilizaciones y enfrentamientos con la policía, el trabajo en el astillero. Pero sobre todo, el director ha dado la palabra a unos trabajadores que llevan conviviendo con la sombra de la reconversión industrial desde hace décadas, lo que en su caso se traduce en despidos y prejubilaciones.
La película documental acaba con el ingreso en prisión y posterior salida de los líderes sindicales y trabajadores del astillero Cándido González Carnero y Juan Manuel Martínez Morala, en los que el apoyo de la ciudadanía se tradujo en numerosas manifestaciones cargadas de emoción e indignación. Alejandro Zapico siempre estuvo presente y gracias a ello, consigue que los espectadores entendan que en estos años de lucha laboral los trabajadores combatían por algo más que un empleo: otra concepción del trabajo en la que los trabajadores tienen algo que decir porque gran parte de su vida ha transcurrido entre los muros de ese astillero.
"El Astillero" ha sido seleccionada para representar al Festival de Cine de Gijón en diversas citas cinematográficas.
Patricia Simón
Directora de Comunicación
PIRAVAN Producciones
Tlfno. 607627210
piravan@gmail.com
"Ésta es la historia de los trabajadores de un pequeño astillero del norte de España que durante años se han visto obligados a salir a la calle para defender sus puestos de trabajo. Se trata de un capítulo más, tal vez uno de los últimos, de la lucha contra el desmantelamiento industrial de una región, en continua reconversión.
El astillero es una historia de sindicalismo, de reivindicaciones, de solidaridad, pero, sobre todo, es la historia de unos hombres que no se han quedado solos en su lucha por la supervivencia y la justicia."
Julio Rodríguez
Premio Vargas Llosa de Novela
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23/11/2007
"El Astillero" de Alejandro Zapico en el Festival de Cine de Gijón

Alejandro Zapico estrena el próximo domingo 25 de Noviembre su película-documental El Astillero en el Festival de Cine de Gijón.
Un trabajo que comenzó en el año 2000 y que recorre la vida de Naval Gijón desde la despedida de doscientos eventuales que tuvo lugar en aquel año hasta el ingreso y salida de prisión de los dos líderes sindicales Cándido y Morala. Un largometraje que no sólo explica la lucha de este astillero, sino que retrata todo un sistema económico que determina cada día de nuestras vidas y ante el que un grupo de hombres y mujeres se alzan con el sindicalismo como principal arma. El Astillero es un ejemplo de documentalismo desconocido en España, pero sobre todo es la puesta en valor de LA PALABRA en lo audiovisual. El Astillero nos permite conocer, reconocer y comprender. El Astillero no es un documento sobre una lucha del pasado que invadió nuestros días. El Astillero explica por qué en nuestros días tenemos que echar mano de modos luchas según algunos propias del pasado. El Astillero habla de solidaridad, de amistad, de otra visión del trabajo enraizada en los valores del nuevo milenio en el que el sindicalismo es más necesario que nunca.
Hace poco Alejandro decía "La lucha de los trabajadores en las calles son muy tristes. Los mismos hombres veinte años después, viejos ya, luchando por su trabajo y por su futuro. Eso no es ningún triunfo". Pero sí lo es su lucha, sí lo es ver aún el astillero rodeado de pisos de lujo y sí lo fue la salida de la cárcel de Cándido y Morala por la presión social. Y también es un triunfo del periodismo este documental en el que los enfrentamientos son anecdóticos frente a la palabra de sus protagonistas.
El documental, producido por el periodista Javier Bauluz, ha contado con el apoyo del director Fernando León de Aranoa, de la guionista Lola Salvador y de muchos más. El guión es de Alejandro y de Julio Rodríguez -Premio Vargas Llosa de Novela-, la edición de Juan Tizón (Sr. Paraguas) y ha sido producido por PIRAVAN.
"El Astillero" se estrenará el 25 de noviembre, a las 17h, en el Teatro Jovellanos de Gijón.
Sobre Alejandro Zapico
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19/11/2007
Hace ya 6 años que nos mataron a Julio
.

Y sigue vivo en nosotros. Un beso, Julito.
..........................................
El 19 de noviembre de 2001, Julio Fuentes, experimentado reportero de guerra, perdió la vida en una emboscada en Afganistán, cuando se dirigía desde Jalalabad a Kabul en una caravana de periodistas.Otros tres informadores extranjeros que le acompañaban también fallecieron como consecuencia del ataque.
Seis años después, el trabajo que a Julio le gustaba hacer sigue siendo un ejemplo para quienes consideran la Justicia una prioridad en su vida.
Sirva un articulo del mismo Julio Fuentes sobre sus compañeros muertos como homenaje
De luto por nuestros propios muertos
por Julio Fuentes
Los corresponsales de guerra no son militares ni combatientes, sino observadores que necesariamente deben implicarse en un escenario de acción de guerra, terror y dolor, para poder contar la historia día a día. El trabajo prolongado en conflictos armados transforma para siempre, de forma irreversible, a los que lo ejercen. Cambia, en ocasiones radicalmente, su visión del mundo y la filosofía de su propia existencia. No hablo de visitantes ocasionales, sino de reporteros que permanecen durante meses en el centro de un huracán de metralla y muerte cotidiana, realizando su trabajo en situaciones límite, avanzando a diario sobre la línea que separa la vida de la muerte, la mutilación o el derrumbe psicológico.
Mi generación, fogueada en una década de guerras alrededor del planeta, ya no se emborracha en las barras de los hoteles legendarios ni bebe martinis contemplando las llamas sobre Saigón. Formamos una pequeña familia –de luto por nuestros propios muertos, nuestros hermanos– demasiado endurecida y ocupada como para embriagarnos con el viejo romanticismo del pasado. Si quieres escribir o fotografiar el horror, los hombres en la guerra, la población civil despedazada por las bombas –hablo ahora de Bosnia– la agonía de los niños heridos o el efecto de un bombardeo de saturación sobre Sarajevo, tienes que apretar los dientes, ceñirte el chaleco antibalas, hundirte el casco en la cabeza y jugarte al máximo la carta de tu vida. Tal vez sea demasiado brutal expresarlo de esta manera, pero las mejores historias periodísticas se manufacturan en el infierno, en el peor momento y en la situación más atroz. No hay alternativa: o te la juegas para estar allí, venciendo el miedo, la aprensión a la muerte fulminante o la mutilación, o pierdes el expreso de fuego.
Por eso, y sólo por eso, nuestra familia es tan escasa. Existe un sello de autenticidad, una garantía de marca, que muy pocos reporteros de guerra llevan estampada en la frente. Tras haber cubierto durante meses las guerras de El Salvador, Nicaragua y Panamá, Afganistán, Irán-Irak, Liberia, la Guerra del Golfo y, durante el último año y medio, de forma permanente, la atroz carnicería en la ex Yugoslavia, apenas puedo contar con los dedos de mis dos manos a los verdaderos periodistas de guerra que he conocido.
Algunos de los que fueron mis amigos están muertos. Apenas alguien les recuerda. Entregaron sus jóvenes y valerosas vidas por conseguir una radiografía veraz de la condición humana en su estado más salvaje y degradado. Algunos fueron asesinados en lugares donde la vida apenas tiene el valor de la bala que puede matarte. Les he visto morir atravesados por las ráfagas de una ametralladora antiaérea M72, como Tomislav, el cámara de la BBC, que dejó su vida a bordo de un Land Rover blindado a las afueras de Travnik (Bosnia central); les he visto gritar de dolor, con metralla y cristales incrustados en el cuerpo, mientras el hotel Osijek, en Croacia, era triturado con cohetes serbios katiuska; les he consolado en hospitales bombardeados, como el Kosevo, mientras susurraban el nombre de Dios o llamaban a su madre en el tramo final de la anestesia; les he visto caer, derrumbados como muñecos, al recibir el balazo certero de un francotirador. He llorado junto al camastro de Jean, el reportero del periódico francés Liberation, apretando su mano y acariciando su cabello cubierto de costras de sangre coagulada.
Bueno, no me gustaría escribir un epitafio ni describir a mis compañeros como héroes o mártires de la causa del Periodismo. No son ni héroes ni mártires, aunque a veces lo parezcan. En realidad, suelen ser ambiciosos, duros y competitivos. Nos acusan de haber perdido los viejos principios de camaradería y la costumbre tribal de emborracharse a media noche. Tras una jornada de terror y trabajo en Sarajevo, con las bombas estallando en tus narices, te sientes como si salieras de una trituradora gigante. Sarajevo es una máquina de envejecimiento rápido, una trituradora de mentes y cuerpos. El alcohol, como la comida y las municiones de los defensores bosnios, escasean desde hace demasiado tiempo. Luego está el puñetazo psicológico de los bombardeos nocturnos, la metralla que puede matarte mientras sueñas con una lejana noche de amor.
Tal vez ha llegado el final del periodismo romántico de guerra, aunque los escasos corresponsales permanentes en Sarajevo nos hemos convertido en hermanos de sangre. Puedes escuchar a Morris, de la WTN, tocando el piano a media noche, después de engullir la ayuda humanitaria en lo que queda del hotel Hollyday Inn, pero no hacemos de eso una leyenda ni escribimos libros lacrimógenos.
Cada día tienes que dejar lo que resta de tu sistema nervioso para que tu crónica o fotos pasen a través de la línea sucia del satélite de Associated Press, mientras te calientas las manos en una estufa de leña del siglo pasado. No importa que lluevan las bombas, que la metralla se expanda por las calles matando a la gente, que los francotiradores te disparen cada vez que sales, apretando el acelerador a fondo, del estacionamiento subterráneo del hotel. Todo el mundo lo sabe. A los periódicos y las agencias de noticias no les interesan demasiado los problemas de sus reporteros. La historia debe llegar a tiempo, aunque tengas que atravesar Sarajevo en llamas, esquivando las calles donde explotan los proyectiles de mortero. También puedes quedarte en el hotel, escribiendo desde la habitación, atisbando las calles desiertas detrás del hormigón. Pero eso ya es otra historia, no esta historia, no es la verdadera y auténtica historia que los pura sangre llevan escrita en los ojos. La lista de los “corresponsales de guerra de hotel” podría llenar las páginas de un anuario.
Los instructores de la escuela de periodistas de guerra, recién creada en la ciudad francesa de Colliure, no deben convertir a los reporteros en soldados sin armas. Deben observar, en directo, la “mirada de los mil kilómetros” reflejada en los ojos de los hombres que cuentan la guerra al mundo, armados con un ordenador portátil o un puñado de cámaras. Deben advertir sobre el “síndrome de Vietnam” –o síndrome postraumático– que consiste en la acumulación de horrores en el cerebro y su efecto a largo plazo. Los calibres de los proyectiles se aprenden de oído y la detección del peligro es una alarma que se enciende por instinto básico de conservación. Cuando has atravesado varias veces la línea entre la vida y la muerte, o has resucitado de entre los muertos, sólo te quedan dos opciones: volver a casa o curarte en medio de la tempestad. [18-VII-1993]
COMPAÑERO DE ARMAS
Por Santiago Lyon
Familias con chaleco antimiedo
El Hombre transparente
Especial Julio Fuentes
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Y sigue vivo en nosotros. Un beso, Julito.
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El 19 de noviembre de 2001, Julio Fuentes, experimentado reportero de guerra, perdió la vida en una emboscada en Afganistán, cuando se dirigía desde Jalalabad a Kabul en una caravana de periodistas.Otros tres informadores extranjeros que le acompañaban también fallecieron como consecuencia del ataque.
Seis años después, el trabajo que a Julio le gustaba hacer sigue siendo un ejemplo para quienes consideran la Justicia una prioridad en su vida.
Sirva un articulo del mismo Julio Fuentes sobre sus compañeros muertos como homenaje
De luto por nuestros propios muertos
por Julio Fuentes
Los corresponsales de guerra no son militares ni combatientes, sino observadores que necesariamente deben implicarse en un escenario de acción de guerra, terror y dolor, para poder contar la historia día a día. El trabajo prolongado en conflictos armados transforma para siempre, de forma irreversible, a los que lo ejercen. Cambia, en ocasiones radicalmente, su visión del mundo y la filosofía de su propia existencia. No hablo de visitantes ocasionales, sino de reporteros que permanecen durante meses en el centro de un huracán de metralla y muerte cotidiana, realizando su trabajo en situaciones límite, avanzando a diario sobre la línea que separa la vida de la muerte, la mutilación o el derrumbe psicológico.
Mi generación, fogueada en una década de guerras alrededor del planeta, ya no se emborracha en las barras de los hoteles legendarios ni bebe martinis contemplando las llamas sobre Saigón. Formamos una pequeña familia –de luto por nuestros propios muertos, nuestros hermanos– demasiado endurecida y ocupada como para embriagarnos con el viejo romanticismo del pasado. Si quieres escribir o fotografiar el horror, los hombres en la guerra, la población civil despedazada por las bombas –hablo ahora de Bosnia– la agonía de los niños heridos o el efecto de un bombardeo de saturación sobre Sarajevo, tienes que apretar los dientes, ceñirte el chaleco antibalas, hundirte el casco en la cabeza y jugarte al máximo la carta de tu vida. Tal vez sea demasiado brutal expresarlo de esta manera, pero las mejores historias periodísticas se manufacturan en el infierno, en el peor momento y en la situación más atroz. No hay alternativa: o te la juegas para estar allí, venciendo el miedo, la aprensión a la muerte fulminante o la mutilación, o pierdes el expreso de fuego.
Por eso, y sólo por eso, nuestra familia es tan escasa. Existe un sello de autenticidad, una garantía de marca, que muy pocos reporteros de guerra llevan estampada en la frente. Tras haber cubierto durante meses las guerras de El Salvador, Nicaragua y Panamá, Afganistán, Irán-Irak, Liberia, la Guerra del Golfo y, durante el último año y medio, de forma permanente, la atroz carnicería en la ex Yugoslavia, apenas puedo contar con los dedos de mis dos manos a los verdaderos periodistas de guerra que he conocido.
Algunos de los que fueron mis amigos están muertos. Apenas alguien les recuerda. Entregaron sus jóvenes y valerosas vidas por conseguir una radiografía veraz de la condición humana en su estado más salvaje y degradado. Algunos fueron asesinados en lugares donde la vida apenas tiene el valor de la bala que puede matarte. Les he visto morir atravesados por las ráfagas de una ametralladora antiaérea M72, como Tomislav, el cámara de la BBC, que dejó su vida a bordo de un Land Rover blindado a las afueras de Travnik (Bosnia central); les he visto gritar de dolor, con metralla y cristales incrustados en el cuerpo, mientras el hotel Osijek, en Croacia, era triturado con cohetes serbios katiuska; les he consolado en hospitales bombardeados, como el Kosevo, mientras susurraban el nombre de Dios o llamaban a su madre en el tramo final de la anestesia; les he visto caer, derrumbados como muñecos, al recibir el balazo certero de un francotirador. He llorado junto al camastro de Jean, el reportero del periódico francés Liberation, apretando su mano y acariciando su cabello cubierto de costras de sangre coagulada.
Bueno, no me gustaría escribir un epitafio ni describir a mis compañeros como héroes o mártires de la causa del Periodismo. No son ni héroes ni mártires, aunque a veces lo parezcan. En realidad, suelen ser ambiciosos, duros y competitivos. Nos acusan de haber perdido los viejos principios de camaradería y la costumbre tribal de emborracharse a media noche. Tras una jornada de terror y trabajo en Sarajevo, con las bombas estallando en tus narices, te sientes como si salieras de una trituradora gigante. Sarajevo es una máquina de envejecimiento rápido, una trituradora de mentes y cuerpos. El alcohol, como la comida y las municiones de los defensores bosnios, escasean desde hace demasiado tiempo. Luego está el puñetazo psicológico de los bombardeos nocturnos, la metralla que puede matarte mientras sueñas con una lejana noche de amor.
Tal vez ha llegado el final del periodismo romántico de guerra, aunque los escasos corresponsales permanentes en Sarajevo nos hemos convertido en hermanos de sangre. Puedes escuchar a Morris, de la WTN, tocando el piano a media noche, después de engullir la ayuda humanitaria en lo que queda del hotel Hollyday Inn, pero no hacemos de eso una leyenda ni escribimos libros lacrimógenos.
Cada día tienes que dejar lo que resta de tu sistema nervioso para que tu crónica o fotos pasen a través de la línea sucia del satélite de Associated Press, mientras te calientas las manos en una estufa de leña del siglo pasado. No importa que lluevan las bombas, que la metralla se expanda por las calles matando a la gente, que los francotiradores te disparen cada vez que sales, apretando el acelerador a fondo, del estacionamiento subterráneo del hotel. Todo el mundo lo sabe. A los periódicos y las agencias de noticias no les interesan demasiado los problemas de sus reporteros. La historia debe llegar a tiempo, aunque tengas que atravesar Sarajevo en llamas, esquivando las calles donde explotan los proyectiles de mortero. También puedes quedarte en el hotel, escribiendo desde la habitación, atisbando las calles desiertas detrás del hormigón. Pero eso ya es otra historia, no esta historia, no es la verdadera y auténtica historia que los pura sangre llevan escrita en los ojos. La lista de los “corresponsales de guerra de hotel” podría llenar las páginas de un anuario.
Los instructores de la escuela de periodistas de guerra, recién creada en la ciudad francesa de Colliure, no deben convertir a los reporteros en soldados sin armas. Deben observar, en directo, la “mirada de los mil kilómetros” reflejada en los ojos de los hombres que cuentan la guerra al mundo, armados con un ordenador portátil o un puñado de cámaras. Deben advertir sobre el “síndrome de Vietnam” –o síndrome postraumático– que consiste en la acumulación de horrores en el cerebro y su efecto a largo plazo. Los calibres de los proyectiles se aprenden de oído y la detección del peligro es una alarma que se enciende por instinto básico de conservación. Cuando has atravesado varias veces la línea entre la vida y la muerte, o has resucitado de entre los muertos, sólo te quedan dos opciones: volver a casa o curarte en medio de la tempestad. [18-VII-1993]
COMPAÑERO DE ARMAS
Por Santiago Lyon
Familias con chaleco antimiedo
El Hombre transparente
Especial Julio Fuentes
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16/11/2007
Policías asesinan a un hombre por no saber ingles y estar muy nervioso
Canada. La aparición en las últimas horas de un vídeo, que muestra los últimos momentos de la vida de un inmigrante polaco, llamado Robert Dziekanski, antes de recibir disparos por parte de la policía con una pistola eléctrica Taser, ha causado indignación en Canadá por la violenta actuación de los agentes. El suceso se produjo el pasado 14 de octubre en el aeropuerto de Vancouver, donde Dziekanski había llegado 10 horas antes procedente de Polonia.
El vídeo, que empezó a difundirse a última hora de la noche del miércoles, muestra a Dziekanski en el citado aeropuerto con evidentes muestras de ira e incapaz de comunicarse con las autoridades por no hablar inglés.
Escasos segundos después de la llegada de cuatro agentes de la Policía Montada canadiense, y a pesar de que Dziekanski no hace ningún movimiento amenazador contra la policía y parece incluso relajarse, le dispararon varias veces con pistolas Taser que descargan hasta 50.000 voltios por disparo.
Entre gritos de intenso dolor, Dziekanski cae al suelo y dos de los agentes se abalanzan sobre él, uno de ellos con su rodilla colocando todo el peso de su cuerpo sobre la nuca y cabeza de la víctima. Poco después Dziekanski, de 40 años, murió antes de conseguir salir del aeropuerto.
Los agentes dijeron que Dziekanski intentó agredirles
Las imágenes han causado estupor en todo el país canadiense ante la aparente falta de interés de la policía en utilizar otros métodos para resolver la situación. La indignación aumentó porque la policía mantuvo desde el primer momento que Dziekanski había intentado agredir a los agentes, lo que desmienten las imágenes así como los testigos presenciales.
Además, la Policía Montada intentó mantener el vídeo, que recoge todo el incidente, fuera de la vista del público y sólo ha sido dado a conocer después de que la persona que lo grabó, Paul Pritchard, acudiese a los tribunales para que las autoridades canadienses le devolviesen el vídeo.
Tras su muerte, se supo que era la primera vez que Dziekanski se montaba en un avión y que había viajado a Canadá para reunirse con su madre, Zofia Cisowski, quien vive en el país. Cisowski, que reside en el interior de la provincia de Columbia Británica, había acudido a Vancouver a esperar a su hijo pero tuvo que abandonar el aeropuerto después de horas de espera y sin que nadie le informase sobre su paradero.
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El vídeo, que empezó a difundirse a última hora de la noche del miércoles, muestra a Dziekanski en el citado aeropuerto con evidentes muestras de ira e incapaz de comunicarse con las autoridades por no hablar inglés.
Escasos segundos después de la llegada de cuatro agentes de la Policía Montada canadiense, y a pesar de que Dziekanski no hace ningún movimiento amenazador contra la policía y parece incluso relajarse, le dispararon varias veces con pistolas Taser que descargan hasta 50.000 voltios por disparo.
Entre gritos de intenso dolor, Dziekanski cae al suelo y dos de los agentes se abalanzan sobre él, uno de ellos con su rodilla colocando todo el peso de su cuerpo sobre la nuca y cabeza de la víctima. Poco después Dziekanski, de 40 años, murió antes de conseguir salir del aeropuerto.
Los agentes dijeron que Dziekanski intentó agredirles
Las imágenes han causado estupor en todo el país canadiense ante la aparente falta de interés de la policía en utilizar otros métodos para resolver la situación. La indignación aumentó porque la policía mantuvo desde el primer momento que Dziekanski había intentado agredir a los agentes, lo que desmienten las imágenes así como los testigos presenciales.
Además, la Policía Montada intentó mantener el vídeo, que recoge todo el incidente, fuera de la vista del público y sólo ha sido dado a conocer después de que la persona que lo grabó, Paul Pritchard, acudiese a los tribunales para que las autoridades canadienses le devolviesen el vídeo.
Tras su muerte, se supo que era la primera vez que Dziekanski se montaba en un avión y que había viajado a Canadá para reunirse con su madre, Zofia Cisowski, quien vive en el país. Cisowski, que reside en el interior de la provincia de Columbia Británica, había acudido a Vancouver a esperar a su hijo pero tuvo que abandonar el aeropuerto después de horas de espera y sin que nadie le informase sobre su paradero.
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200 latigazos y carcel por ser violada
20MINUTOS.ES.Un tribunal de Arabia Saudi ha condenado a una mujer que fue víctima de una violación colectiva a seis meses de cárcel y a recibir 200 latigazos.
La mujer, de 19 años -cuyos seis atacantes ya han sido condenados a penas de cárcel- fue condenada inicialmente a 90 latigazos por "estar en el coche de un hombre" en el momento de la violación", según informa el diario breitbart.com. Un nuevo veredicto emitido después de que el Consejo Superior del Poder Judicial saudí ordenara un nuevo juicio, elevó el castigo a más del doble de los azotes: 200. Los magistrados decidieron aumetnar la pena por intentar "influir a través de los medios de comunicación".
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La mujer, de 19 años -cuyos seis atacantes ya han sido condenados a penas de cárcel- fue condenada inicialmente a 90 latigazos por "estar en el coche de un hombre" en el momento de la violación", según informa el diario breitbart.com. Un nuevo veredicto emitido después de que el Consejo Superior del Poder Judicial saudí ordenara un nuevo juicio, elevó el castigo a más del doble de los azotes: 200. Los magistrados decidieron aumetnar la pena por intentar "influir a través de los medios de comunicación".
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13/11/2007
Spiderman existe...tiene cinco años.... y salva a un bebe en un incendio
En Brasil, un niño de cinco años que jugaba disfrazado de Spiderman observó un incendio en la casa de una vecina. Entró por la ventana y salvó de una muerte segura a un bebé de 22 meses. "Me dijo, no grites ni llores. Voy a salvar a tu bebé. Yo le grité que no lo hiciera. Tenía miedo de que pudiese morir en el incendio", contaba la madre del bebé rescatado. Para los bomberos, se trata de una tarea muy difícil que requiere de un entrenamiento específico. Todavía están asombrados por la proeza de Riquelme Wesley dos Santos .
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"El astillero" de Alejandro Zapico en el Festival de Cine de Gijón

El largometraje "El astillero (Perdonen las molestias" de Alejandro Zapico, está producido por Javier Bauluz y PIRAVAN y tiene el sello de Fernando León, que ha participado en el proyecto, y el de la guionista Lola Salvador.
La película se define como una aproximación a la lucha obrera desde una óptica muy cercana al conflicto y está ilustrada con testimonios de las manifestaciones, quemas de neumáticos y cargas policiales. Un acercamiento y personificación de los hechos que se retrata de forma particular en los casos de los sindicalistas Cándido y Morala, mostrando la repercusión social y mediática tras su encarcelamiento.
'Premio al Mejor Largometraje de No Ficción y Documental'. Así se llamará la nueva categoría que el Festival de Cine de Gijón incluirá en el palmarés de su cuadragésimo quinta edición. Entre el 22 de noviembre y el 1 de diciembre el cine volverá a ser protagonista en la ciudad, y lo hará con un marcado toque documental; por un lado, el que concede el nuevo premio, y por el otro, el que aportarán dos largometrajes sobre el conflicto de Naval Gijón, que además llevarán la etiqueta de estreno en el Festival y que se proyectarán en el ciclo Esbilla.
"El astillero" se proyectará el 25 de noviembre, a las 17h, en el Teatro Jovellanos de Gijón.
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11/11/2007
L a SGAE comete "violación del derecho constitucional a la intimidad"
,según un juzgado de Sevilla.
La Agencia Española de Protección de Datos ha iniciado un procedimiento sancionador contra la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por grabar sin permiso una boda y aportar el vídeo a un juicio, en el que reclamaba derechos de autor, lo que puede acarrearle una multa de hasta 300.500 euros.
La SGAE, en el contexto de su pleito contra un salón de celebraciones de Sevilla, contrató a un detective, que se coló en la boda y grabó a los asistentes bailando al ritmo de canciones presuntamente protegidas por derechos de autor.
El salón de bodas fue condenado a pagar 43.179 euros por derechos de autor en base a otras pruebas periféricas, ya que la sentencia del juzgado de lo Mercantil sevillano declaró nulo el vídeo porque constituía "una clara violación del derecho constitucional a la intimidad y a la propia imagen" más aún cuando se ejecutó "a escondidas, cuando la celebración estaba ya avanzada".
Al conocer la sentencia, la Asociación para la Protección de Datos de los Consumidores (Consudato) denunció los hechos a la Agencia de Protección de Datos, que ha abierto un expediente sancionador a la SGAE por una posible infracción grave, con una multa aparejada de entre 60.101 y 300.506 euros.
La resolución dice que la Ley de Protección de Datos de carácter personal de 1999 establece que "el tratamiento de los datos de carácter personal requerirá el consentimiento inequívoco del afectado", lo que según la denuncia no se cumplió en este caso. mas
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La Agencia Española de Protección de Datos ha iniciado un procedimiento sancionador contra la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por grabar sin permiso una boda y aportar el vídeo a un juicio, en el que reclamaba derechos de autor, lo que puede acarrearle una multa de hasta 300.500 euros.
La SGAE, en el contexto de su pleito contra un salón de celebraciones de Sevilla, contrató a un detective, que se coló en la boda y grabó a los asistentes bailando al ritmo de canciones presuntamente protegidas por derechos de autor.
El salón de bodas fue condenado a pagar 43.179 euros por derechos de autor en base a otras pruebas periféricas, ya que la sentencia del juzgado de lo Mercantil sevillano declaró nulo el vídeo porque constituía "una clara violación del derecho constitucional a la intimidad y a la propia imagen" más aún cuando se ejecutó "a escondidas, cuando la celebración estaba ya avanzada".
Al conocer la sentencia, la Asociación para la Protección de Datos de los Consumidores (Consudato) denunció los hechos a la Agencia de Protección de Datos, que ha abierto un expediente sancionador a la SGAE por una posible infracción grave, con una multa aparejada de entre 60.101 y 300.506 euros.
La resolución dice que la Ley de Protección de Datos de carácter personal de 1999 establece que "el tratamiento de los datos de carácter personal requerirá el consentimiento inequívoco del afectado", lo que según la denuncia no se cumplió en este caso. mas
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LA CRONICA COMPLETA de “¿Por qué no te callas?”
En Pagina 12.El presidente de Venezuela criticó al español José María Aznar por sus ataques en una reciente visita a Caracas. Comenzó una discusión con Zapatero, hasta que intervino el rey. “Será rey, pero no me puede hacer callar”, dijo después Chávez.
El rey Juan Carlos no tuvo una buena semana. Luego de tener que escuchar las farragosas explicaciones del lado argentino y uruguayo por el fracaso de su facilitación en el conflicto de las papeleras, se vio envuelto junto con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero en una doble disputa con el bolivariano Hugo Chávez y con el nicaragüense Daniel Ortega. Acompañado por un gestito con el canto de la mano, el rey terminó gritándole al venezolano: “¿Por qué no te callas?”. Y se retiró del cierre de la Cumbre Iberoamericana en Chile ante las críticas de Ortega. “Será rey, pero no me puede hacer callar”, dijo Chávez. “Espero que sea la ultima vez”, se quejó Zapatero, quien inesperadamente tuvo que defender al ex presidente José María Aznar. Para colmo de males, su ex contrincante lo llamó para agradecerle.
Aznar fue a Venezuela la semana pasada y se despachó, como de costumbre, contra Chávez y la reforma constitucional. El venezolano no es de guardarse las respuestas y aprovechó para devolverle la cortesía en su discurso en la cumbre: “El entonces presidente de España, un fascista a toda la carta, ahora es jefe del club de ex presidentes que agreden”, le regaló. “Néstor, no te sumes a ese club”, le pidió a Kirchner, quien sonrió. Las quejas de la diplomacia no se hicieron esperar.
Todo parecía que iba a quedar en protestas y contraprotestas hasta que en el cierre de la Cumbre, ayer, Chávez relató una conversación con Aznar, donde el español le ofrecía sumarse “al club del primer mundo”. “Yo le hice una preguntita. ‘Mira, Aznar, ¿tú que opinas de Haití, de Centroamérica y de Africa’. Me respondió: ‘Esos se jodieron’. Ahí mostró todo el rostro horrible del fascismo y del racismo”, sostuvo Chávez, quien lo acusó de haber respaldado el golpe de Estado de 2002. Allí se cruzó con Zapatero y con Juan Carlos, que estaban sentados a escasos metros de él. “Se puede estar en las antípodas de una posición ideológica, no seré yo el que esté cerca del ex presidente Aznar, pero el ex presidente Aznar fue elegido por los españoles, y exijo...” planteó Zapatero.
–¡Dígale a él que respete! –lo interrumpió Chávez.
–Exijo que tú..., un momentín... –intentó continuar el español, abriendo su palma en señal de que esperara.
–Dígale lo mismo a él.
–Exijo ese respeto, por una razón, además...
–Dígale lo mismo a él, presidente.
–Por supuesto...
–Dígale lo mismo a él.
–¡¿Por qué no te callas?! –intervino el rey, fuera de sus casillas.
Sin éxito, la presidenta chilena Michelle Bachelet intentó llevar cordura a la discusión que se había suscitado. “Por favor, no hagamos diálogo. Han tenido tiempo para plantear su posición. Presidente, termine”, le pidió a Zapatero. Pero Chávez volvió a la carga:
–Podrá ser español el presidente Aznar, pero es un fascista y es un...
Pero el micrófono ya había sido apagado, había vuelto a Zapatero, quien insistió: “Presidente Hugo Chávez, creo que hay una esencia y es que para respetar y para ser respetado, debemos procurar no caer en la descalificación. Se puede discrepar radicalmente de las ideas, denunciar los comportamientos, sin caer en la descalificación”, le planteó.
“El gobierno de Venezuela se reserva el derecho a responder cualquier agresión en cualquier lugar, en cualquier espacio y en cualquier tono”, zanjó Chávez, en el minuto que le cedió el nicaragüense Daniel Ortega. Tanto Ortega como el vicepresidente cubano Carlos Lage lo apoyaron.
Ortega también dejó su postal en el álbum de (malos) recuerdos que tendrán los españoles de esta cumbre. Les enrostró el papel de las empresas españolas en Nicaragua, y puso como ejemplo a la eléctrica Unión Fenosa, que tiene una deuda de 50 millones de dólares con el Estado. “Son una mafia. Es una estructura mafiosa, con tácticas gangsteriles dentro de la economía global de las que son víctimas nuestros países”, les planteó, mientras el rostro de Zapatero se convertía en un mapa de su incomodidad. “Compraron mediante actos de corrupción las empresas generadoras que estaban en buen estado, donde podían sacarles utilidades y ganar lo que estaban dando por la empresa en un año”, sostuvo.
Ortega también cuestionó al embajador español en Nicaragua. “No creo que esa sea una política del gobierno español, pero la realidad es que lo que ha hecho el embajador de España es convocar a las fuerzas de derecha para unirlas para que no triunfara el frente sandinista”, les dijo el presidente de Nicaragua, quien no se privó de recordarles los bombardeos estadounidenses de abril de 1986 a Libia donde murió la pequeña hija del presidente Omar Kadafi. “El territorio español fue utilizado para bombardear la residencia del presidente. España se prestó solícitamente a la política de los yanquis de bombardear y matar niños”, les refregó. Por las dudas, les recordó que para esa época “ya no estaba Franco”. El rey español no le pidió esta vez que se callara, porque ya se había levantado y había enfilado hacia la salida
Chávez agradece al Rey y a Zapatero su 'firmeza' frente a las 'presiones' de EEUU
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El rey Juan Carlos no tuvo una buena semana. Luego de tener que escuchar las farragosas explicaciones del lado argentino y uruguayo por el fracaso de su facilitación en el conflicto de las papeleras, se vio envuelto junto con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero en una doble disputa con el bolivariano Hugo Chávez y con el nicaragüense Daniel Ortega. Acompañado por un gestito con el canto de la mano, el rey terminó gritándole al venezolano: “¿Por qué no te callas?”. Y se retiró del cierre de la Cumbre Iberoamericana en Chile ante las críticas de Ortega. “Será rey, pero no me puede hacer callar”, dijo Chávez. “Espero que sea la ultima vez”, se quejó Zapatero, quien inesperadamente tuvo que defender al ex presidente José María Aznar. Para colmo de males, su ex contrincante lo llamó para agradecerle.
Aznar fue a Venezuela la semana pasada y se despachó, como de costumbre, contra Chávez y la reforma constitucional. El venezolano no es de guardarse las respuestas y aprovechó para devolverle la cortesía en su discurso en la cumbre: “El entonces presidente de España, un fascista a toda la carta, ahora es jefe del club de ex presidentes que agreden”, le regaló. “Néstor, no te sumes a ese club”, le pidió a Kirchner, quien sonrió. Las quejas de la diplomacia no se hicieron esperar.
Todo parecía que iba a quedar en protestas y contraprotestas hasta que en el cierre de la Cumbre, ayer, Chávez relató una conversación con Aznar, donde el español le ofrecía sumarse “al club del primer mundo”. “Yo le hice una preguntita. ‘Mira, Aznar, ¿tú que opinas de Haití, de Centroamérica y de Africa’. Me respondió: ‘Esos se jodieron’. Ahí mostró todo el rostro horrible del fascismo y del racismo”, sostuvo Chávez, quien lo acusó de haber respaldado el golpe de Estado de 2002. Allí se cruzó con Zapatero y con Juan Carlos, que estaban sentados a escasos metros de él. “Se puede estar en las antípodas de una posición ideológica, no seré yo el que esté cerca del ex presidente Aznar, pero el ex presidente Aznar fue elegido por los españoles, y exijo...” planteó Zapatero.
–¡Dígale a él que respete! –lo interrumpió Chávez.
–Exijo que tú..., un momentín... –intentó continuar el español, abriendo su palma en señal de que esperara.
–Dígale lo mismo a él.
–Exijo ese respeto, por una razón, además...
–Dígale lo mismo a él, presidente.
–Por supuesto...
–Dígale lo mismo a él.
–¡¿Por qué no te callas?! –intervino el rey, fuera de sus casillas.
Sin éxito, la presidenta chilena Michelle Bachelet intentó llevar cordura a la discusión que se había suscitado. “Por favor, no hagamos diálogo. Han tenido tiempo para plantear su posición. Presidente, termine”, le pidió a Zapatero. Pero Chávez volvió a la carga:
–Podrá ser español el presidente Aznar, pero es un fascista y es un...
Pero el micrófono ya había sido apagado, había vuelto a Zapatero, quien insistió: “Presidente Hugo Chávez, creo que hay una esencia y es que para respetar y para ser respetado, debemos procurar no caer en la descalificación. Se puede discrepar radicalmente de las ideas, denunciar los comportamientos, sin caer en la descalificación”, le planteó.
“El gobierno de Venezuela se reserva el derecho a responder cualquier agresión en cualquier lugar, en cualquier espacio y en cualquier tono”, zanjó Chávez, en el minuto que le cedió el nicaragüense Daniel Ortega. Tanto Ortega como el vicepresidente cubano Carlos Lage lo apoyaron.
Ortega también dejó su postal en el álbum de (malos) recuerdos que tendrán los españoles de esta cumbre. Les enrostró el papel de las empresas españolas en Nicaragua, y puso como ejemplo a la eléctrica Unión Fenosa, que tiene una deuda de 50 millones de dólares con el Estado. “Son una mafia. Es una estructura mafiosa, con tácticas gangsteriles dentro de la economía global de las que son víctimas nuestros países”, les planteó, mientras el rostro de Zapatero se convertía en un mapa de su incomodidad. “Compraron mediante actos de corrupción las empresas generadoras que estaban en buen estado, donde podían sacarles utilidades y ganar lo que estaban dando por la empresa en un año”, sostuvo.
Ortega también cuestionó al embajador español en Nicaragua. “No creo que esa sea una política del gobierno español, pero la realidad es que lo que ha hecho el embajador de España es convocar a las fuerzas de derecha para unirlas para que no triunfara el frente sandinista”, les dijo el presidente de Nicaragua, quien no se privó de recordarles los bombardeos estadounidenses de abril de 1986 a Libia donde murió la pequeña hija del presidente Omar Kadafi. “El territorio español fue utilizado para bombardear la residencia del presidente. España se prestó solícitamente a la política de los yanquis de bombardear y matar niños”, les refregó. Por las dudas, les recordó que para esa época “ya no estaba Franco”. El rey español no le pidió esta vez que se callara, porque ya se había levantado y había enfilado hacia la salida
Chávez agradece al Rey y a Zapatero su 'firmeza' frente a las 'presiones' de EEUU
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