Cuando el dinero es inversión económica y no pecado
DAVID FERNÁNDEZ
La Iglesia católica acaba de calificar como pecado "acumular excesivas riquezas". Pero la jerarquía eclesiástica no renuncia a utilizar los instrumentos financieros precisamente de los millonarios, como las polémicas sociedades de inversión de capital variable (Sicav), con una fiscalidad más que atractiva. Estas sociedades, gestionadas por profesionales, tratan de rentabilizar en Bolsa parte de los fondos de la institución católica sin guiarse por otros criterios que los meramente financieros. Lo que no excluye, por ejemplo, comprar acciones de empresas farmacéuticas aunque fabriquen anticonceptivos. sigueInicio

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada