

por Javier Bauluz
En los últimos tres días 10 bebés y 18 adultos pobres han muerto ahogados al intentar entrar en el Bunker Europa.
Primero construimos el Muro de Ceuta y Melilla, por donde hace pocos años las personas subsaharianas entraban caminando (100 mts.) después de recorrer miles de km de desiertos y angustias huyendo de la miseria y la guerra, después blindamos las costas de Tarifa con guardias, barcos y radares (14 km), más tarde cerramos el paso desde el Sahara a Fuerteventura con más barcos y altas tecnologías (100 km). Y siguieron viniendo desde Mauritania (700 km), alli montamos "Guantanamito" con carceleros mauritanos y les regalamos medios para cerrar la salida, además de usar barcos italianos, franceses y españoles, helicopteros y aviones espías. Después empezaron a salir desde mas al sur de la costa de África, Senegal (900 km) y allí mandamos mas barcos, guardias y medios para los guardias locales. Entonces sus puertos del éxodo fueron desde Guinea, 1200 km y allá mandamos a nuestros espías a controlar la situación.
Se multiplicaron los km, los euros y los muertos, pero siguen viniendo, ahora por el mar de Alborán, frente a Almería (500 km) Ese peligroso mar que desde ayer hospeda los cuerpos de 10 niños más, pasto para los peces que nuestros pescadores nos servirán en los chiringuitos de nuestras playas paradisiacas, llenas de ricos inmigrantes veraniegos con derecho a paella y sangría. .
Hoy vuelvo a recordar las sabias palabras de un guardia civil frente al Muro de Ceuta en 1996: "Morirán miles al pie de nuestros muros y otros seguirán pasando por encima de los cadáveres apilados. No se pueden poner puertas al campo".
Mañana encerraremos a las madres supervivientes en nuestros Campos de Concentración de Inmigrantes pero, si somos un poco sensibles, no los encarcelaremos durante un año y medio de sus terribles vidas como nos permite la nueva Directiva de la Verguenza de Europa.
Bunker Europa, preparate a poner minas, alambradas y ametralladoras en todas nuestras playas, como la vieja Albania, porque seguirán llegando. Ahora será a Valencia, a Barcelona, a la costa azul francesa, a Lisboa, a Bretaña y hasta a Oslo si seguimos ampliando los muros del Bunker Europa.
Niños, mujeres y hombres pobres seguirán llegando y muriendo bajo nuestros ojos indiferentes y nuestro corazón de hormigón. ¿Por qué y para que?. No tiene ni sentido egoísta ya que, además Europa necesita 20 millones de inmigrantes en los proximos 20 años y España 2 millones más hasta el 2020, con crisis incluída
Como ya decía Juan Manuel Serrat en Utopía : "Disculpe el señor, se nos llenó de pobres el recibidor y no paran de llegar, desde la retaguardia, por tierra y por mar". "Traté de contenerles pero ya ve, han dado con su paradero. Estos son los pobres de los que le hablé... Le dejo con los caballeros y entiéndase usted..."
Ojalá que cuando los supervivientes sean ciudadanos con derecho a voto, nuestra indiferencia sea menor.
Javier Bauluz
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