y revela que EE.UU. tenía en su lista de objetivos al Hotel Palestina de Bagdad desde antes del asesinato de dos periodistas en 2003
AMY GOODMAN: Adrienne Kinne nos acompaña al teléfono desde Vermont. Hemos perdido la conexión por satélite. Ex sargento del ejército que trabajó en inteligencia militar, sirvió diez años, desde 1994 a 2004, era traductora de árabe y afirma que recibió un e-mail con una lista de objetivos. Ella tenía — ¿qué nivel de autorización tenías, Adrienne Kinne?
ADRIENNE KINNE: En realidad tenía una autorización del FBI de alto secreto.
AMY GOODMAN: Y mientras que escuchamos esto, la supuesta confusión en el terreno de batalla, según afirman los soldados que han sido acusados en un tribunal español, la pregunta es por qué no les comunicaron sus superiores de inmediato lo que el Hotel Palestina era, quién estaba en el Hotel Palestina. Y tú afirmas que la lista llegó — la viste antes del 8 de Abril de 2003, antes de que fuera atacado.
ADRIENNE KINNE: Sí. No puedo estar al cien por cien segura del momento, pero por lo que recuerdo, ocurrió durante la preparación para [la operación] Shock and Awe. Así que creo que si hubiera sido después de que el ataque hubiera
ocurrido, no habría sido relevante.
AMY GOODMAN: Y afirmas que estuviste escuchando antes las conversaciones de los periodistas que estaban en el Hotel Palestina, en las que decían — decían explícitamente que sentían que estaban a salvo, tranquilizando a los seres queridos con los que conversaban. ¿Y esto se hacía sobre tecnología de teléfonos por satélite?
ADRIENNE KINNE: Sí, esa era nuestra misión tras el 11-S, interceptar comunicaciones telefónicas vía satélite, incluyendo cualquier correo electrónico y fax que se transmitiera usando teléfonos por satélite.
AMY GOODMAN: También, Adrienne Kinne, quiero volver a este tema de espiar a organizaciones internacionales de ayuda, ONGs. ¿Puedes decir claramente lo que escuchaste y por qué estuviste escuchando esas conversaciones?
ADRIENNE KINNE: Por supuesto. Durante aquella conversación entre un trabajador de ayuda humanitaria británico y el trabajador estadounidense de ayuda de los que estaba hablando antes, el trabajador británico básicamente le dijo al estadounidense, “Ten cuidado con lo que dices, porque los estadounidenses nos están escuchando”. Y no estaban hablando sobre nada que pudiera causarles preocupación. Eran simplemente conversaciones sobre trivialidades de oficina. Entonces, el estadounidense respondió y dijo: “No pueden escucharme a mí. Soy un ciudadano estadounidense. Me protege el USSID 18”. El USSID 18 es básicamente una directriz que se aplica a la inteligencia militar que prohibe la recopilación de información de ciudadanos estadounidenses, incluyendo aliados de otros países con los que hemos firmado acuerdos vinculantes. Y cuando escuché aquella transmisión y aquella conversación, yo — se me levantó una ceja, porque ahí estábamos, estábamos escuchando a estadounidenses, y estábamos recogiendo información de ellos.
Así que puse en conocimiento de mi oficial al mando aquella intercepción en particular. Y de hecho, en lugar de estar preocupado por estar espiando a estadounidenses y quebrantando la ley y la Constitución, estaba realmente indignado de que un estadounidense mencionara el USSID 18 a un extranjero, como si este estadounidense estuviera de algún modo traicionando alguna información clasificada de que los estadounidenses tienen derecho a que no se les espíe.